
El Gobierno de Portugal implementará una nueva norma en el marco del programa Portugal 2030 (PT 2030) que prevé una asignación específica de fondos de incentivos para empresas en territorios de baja densidad. La medida exige que el 40% de los fondos europeos dedicados al sistema de incentivos a las empresas se destinen a estos territorios, garantizando un apoyo adicional a las regiones menos pobladas del país. Esta política tiene como objetivo promover el desarrollo económico y la creación de oportunidades en las zonas del interior, que enfrentan importantes desafíos en términos de inversión y crecimiento económico.
Según el ministro de Cohesión Territorial, Manuel Castro Almeida, esta será la primera vez que se introduzca una diferenciación de las ayudas financieras en función de la ubicación geográfica, con un margen de 20 puntos porcentuales entre las subvenciones concedidas a empresas de territorios de baja densidad y aquellos ubicados en otras regiones. Así, las empresas ubicadas en territorios más despoblados tendrán acceso privilegiado a subvenciones de hasta el 50%, mientras que las de otras zonas no se beneficiarán de las mismas condiciones de financiación.
La decisión del gobierno es parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer la cohesión territorial, combatiendo las disparidades entre las regiones costeras más desarrolladas y el interior, que enfrenta desafíos de despoblación, envejecimiento de la población y falta de infraestructura. Al canalizar una parte importante de los fondos a estas regiones, el Gobierno pretende no sólo fomentar el crecimiento económico, sino también fomentar el asentamiento de poblaciones, mejorar la calidad de vida y promover la sostenibilidad de las comunidades locales.
Este paso representa un compromiso político para garantizar que las regiones menos favorecidas del país tengan las herramientas y recursos necesarios para competir económicamente y atraer nuevas inversiones, lo que puede tener un impacto positivo en el desarrollo equilibrado del país en el largo plazo.