Según el Boletín Económico del Banco de Portugal de junio de 2025, tras un superávit del 0,7 % del PIB en 2024, se prevé que la economía portuguesa registre un déficit presupuestario del 0,1 % en 2025, con incrementos hasta el 1,3 % en 2026 y el 0,9 % en 2027.
Se prevé que la postura fiscal expansiva observada en 2024 persista en los años siguientes, aunque con cierta reversión en 2027. El balance general apunta a un mayor deterioro del saldo primario estructural, lo que refleja el impacto de las medidas anunciadas y el ciclo económico adverso.
Este escenario refuerza la necesidad de moderación del gasto público y de estrategias claras para garantizar la consolidación fiscal a medio plazo.
