El Consejo de Finanzas Públicas (CFP) destaca que, a pesar de un superávit fiscal del 0,7 % del PIB en 2024, la política fiscal se mantuvo expansiva y contracíclica, lo que podría poner en peligro la sostenibilidad de las finanzas públicas en el futuro.
El saldo positivo se debió principalmente al excepcional desempeño de los Fondos de Pensiones y la Administración Regional y Local.
Sin embargo, el deterioro del saldo de la Administración Central, que registró un déficit del 1,5 % del PIB, y el fuerte crecimiento del gasto en personal y prestaciones sociales indican costes persistentes que podrían ejercer presión sobre el presupuesto. Los ingresos públicos, si bien robustos, crecieron de forma desigual, en particular en el caso del ICMS (Impuesto sobre Bienes y Servicios) y el IRPJ (Impuesto sobre la Renta de las Sociedades), y la carga fiscal alcanzó el 35,6 % del PIB.
El CFP advierte que, en 2026, se prevé que el país vuelva a registrar déficits —estimados en el 1 % del PIB— y es improbable que la deuda pública retome su tendencia a la baja, lo que pondrá en peligro el cumplimiento de los objetivos fiscales europeos.
